Viaje de experiencia y aprendizaje

Por. Giovanni De Simone

Erase una madrugada en los últimos días de invierno, donde mis ganas por levantarme eran nulas. Son las 4:30 de la mañana cuando con trabajo logré abrir los ojos y con gran pereza conseguí cambiarme, pero me olvidé que hacía frío afuera y tuve que cambiarme para no congelarme en mi travesía rumbo a la metrópoli. Desayuno con gran rapidez un cereal y guardo un sandwich que el día anterior me preparé para el camino del viaje.

Apurado y con poco tiempo para llegar al punto de encuentro en la UNI, pido un taxi y este se pierde tardándose unos 10 minutos en acercarse a mi casa. Con las prisas y un poco preocupado salgo de mi casa y lo espero fuera del fraccionamiento.

Finalmente tomo el taxi 5:15 am y le comento al conductor que tengo algo de prisa porque no quería llegar tarde, ya que que mis compañeros me esperaban. El taxista manejaba muy mal pero al menos iba rápido, yo sentía que con la velocidad se iba a desarmar porque era un Tsuru viejo al que le sonaba todo.

tsuruPor fortuna llegué sano y salvo en menos de 15 minutos y al acercarnos al punto de encuentro veo que solo han llegado la maestra Ana Cristina y otro maestro que nos acompañaba, junto con otros 4 compañeros. Todavía no llegaban los transportes ni los demás compañeros, lo que significaba que yo había llegado temprano y a tiempo. Finalmente después de unos 45 minutos ya habían llegado todos, los transportes también y ya estaba todo listo para partir.

Durante el camino me encontraba con mucha somnolencia pero no lograba concebir el sueño debido a que los asientos eran muy incómodos, hacía algo de frío y un compañero no paraba de roncar, despertando así a todos y manteniendo despierto al chofer de la van que parecía que le habían dado su licencia el día anterior de lo terrible que manejaba.

Llegamos a la Ciudad de México alrededor de las 8:30 dela mañana y todo era un caos, el tráfico, ruido de la calle, el claxon de los coches cada segundo, la gente, los vendedores ambulantes y la policía que contempla el alboroto, hacen de la metrópoli un lugar muy peculiar. En este punto de la mañana comienzo a resentir el cansancio pero me esperaba un día muy pesado, con un itinerario largo.  De nuevo volteo por la venta y me repito a mí mismo “ojalá valga la pena el viaje”.

Arribamos mi nuestro primer encuentro en una empresa llamada “a favor de lo mejor” y saliendo fuimos a una agencia de publicidad con el nombre de “Piko adworks“. Sentí por un momento que el tiempo había pasado muy rápido ya que estas dos fueron experiencias que llamaron mucho mi atención y me hicieron pensar en que yo algún día podría dedicarme a eso.

En este punto eran alrededor de la una de la tarde y los maestros deciden hacer una escala técnica para comer algo y “matar” el hambre un rato en lo que salimos de nuestra siguiente parada “Google” y mas tarde alimentarnos como debe de ser después de las 3 de la tarde. Yo no tenía hambre porque iba bien abastecido con unas galletas y el sándwich que me fui comiendo poco a poco mientras avanzaba el día.

Finalmente nos encaminamos a Google y yo me sentía algo emocionado por conocer sus instalaciones ya que había investigado y visto en una película que ellos trabajan de una forma “diferente” y “relajada” y yo quería saber lo que hacían. Llegamos y fui realista al no esperarme las instalaciones como en silicon valley, pero me sentía conforme con lo que veía de primera instancia (un gran edificio con las letras G-O-O-G-L-E en grande en la recepción).

Al entrar nos pasaron como a una sala de conferencias en donde nos dieron una plática y yo tristemente quedé decepcionado ya que la conferencia que nos dieron no fue mas que una presentación de ventas de la “nueva chromebook creada por google”. Desilusionado y algo frustrado, esperaba con los dedos cruzados que al menos el tour por las instalaciones compensaran la visita. Y en parte así fue.

Comenzamos nuestro recorrido y aunque la chava no explicaba mucho, yo estaba curioseando por mi cuenta, ponía algo de atención a lo que decía, me fijaba detalladamente en lo que había alrededor y me daba cuenta que efectivamente es un ambiente relajado en el que realmente te dejan trabajar en paz. Hay salas y lugares para todo y tú puedes agarrar tus cosas e irte a trabajar a donde quieras. Mientras en mi mente me decía “si llego a trabajar en una empresa, quiero que sea así”. Tienen lugares de recreación, gym, comedores, terrazas y el ambiente laboral se percibe con mucha paz y eso a mi me llamó la atención. Mientras desde que llegamos a Google me repetía me repetía “¿por qué no son así todos los lugares en México?”.

Conoce mi storify 

Imagen1

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Un comentario sobre “Viaje de experiencia y aprendizaje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s